sueldo ideal

No. Así de categóricos son algunos expertos que establecen que aunque el monto del sueldo sea importante, dejará de motivarnos con el pasar del tiempo. Lo que realmente influye en que sea ideal o no, es encontrarle sentido a lo que hacemos.

¿Cuál es el sueldo promedio de los chilenos?

Según la información que entrega el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en 2017 el ingreso medio (promedio) del principal trabajo de la población ocupada fue de $554.493 neto mensual (monto bruto menos los descuentos legales). Por otra parte, el ingreso mediano -que es el que recibe un individuo representativo de la mitad de la población- fue de $379.673 neto mensual.

Una medición que nos ayuda a entender con mayor detalle estos indicadores, es la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) del 2017 que se aplicó como módulo complementario de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE). Se censaron  alrededor de 36.000 viviendas en zonas urbanas y rurales de todas las regiones del país durante el trimestre de octubre-diciembre y los resultados establecieron que:

  • Los ingresos medio y mediano de los hombres son de $636.981 y $402.355, respectivamente.
  • Las mujeres recibieron $450.287  (medio) y $319.725 (mediano).
  • Las brechas de género son de -29,3% en el ingreso medio (2,4 puntos porcentuales (pp.) menos que el año anterior) y -20,5% en el mediano (4,4 pp. menos que en 2016), números que van en desmedro de la población femenina.

Incremento salarial ¿Cuánto dura la felicidad?

En un artículo publicado en el Diario Financiero, diferentes expertos y teorías definen cómo se mide la felicidad asociada a una remuneración o lo que dura esta misma al recibir un incremento.

  1. Para Abraham Maslow, creador de la Pirámide de Maslow -teoría que cumplió 75 años y que habla sobre la motivación humana – para ser feliz es necesario tener un sueldo mínimo que cubra nuestras necesidades básicas.
  2. En el caso de Douglas McEncroe, director de Douglas McEncroe Group, cree que si no se cubren lo mínimo es imposible motivarse. Según sus razonamientos, en nuestra sociedad los trabajadores valoran a su empresa por lo que les pagan. “Cuando vinculamos nuestra felicidad a cosas materiales o al poder, nunca vamos a ser felices porque siempre queremos tener más”.
  3. Gonzalo Hervás, profesor de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, dice que establecer niveles de felicidad en esta materia es complicado, ya que hay muchas variables en juego, como por ejemplo la comparación social, mirar al de al lado y creer que merecemos más o menos es muy subjetivo. Para él la felicidad que entrega recibir a fin de mes una gran cantidad de dinero dura entre seis meses y un año, pero lo que perdura son las cosas extras como la importancia de tener un buen ambiente laboral o un buen jefe.
  4. Para Belén Varela, autora del libro Job crafting (Ed. Empresa Activa), la clave para ser feliz son dos. La primera es que nuestro trabajo tenga sentido, “que sepamos que es importante porque impacta positivamente en otras personas” y, la otra es que sea un desafío constante, ya que necesitamos sentir que nuestras fortalezas, conocimientos y habilidades se ponen a prueba. Además, descansar lo necesario, llevarse bien con los demás, no caer en la monotonía y ser autónomos contribuyen a que nos sintamos bien.

Incentivos salariales

Se le llama así a los estímulos que se le ofrece a un trabajador, en este caso, por desarrollar cierta función o lograr una meta establecida. Para ello existen dos tipos, los salariales y no salariales. A veces se pueden mezclar, pero los primeros son los más atractivos ya que son la parte variable del sueldo.

Para establecer un plan de incentivos efectivo, se deben cumplir las siguientes características:

  • Debe fomentar la productividad del trabajador.
  • Debe ayudar a retener a los trabajadores más productivos y atraer talento externo.
  • Debe beneficiar a los trabajadores y a la compañía.
  • Debe ser comprensible por todos y transparente..
  • Debe establecer y comunicar la forma en que se va a medir y controlar la producción.

Por otro lado están los incentivos no salariales, también conocidos como incentivos morales, los que pueden traducirse en horario flexible, días de vacaciones o algún tipo de reconocimiento.

Fuente: http://bit.ly/2uMeTvu

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